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¿Por qué no me voy a dar ahora la oportunidad de intentar formarme en lo que quiero, esa oportunidad que en otro momento de mi vida no tuve?

María de los Ángeles Vara Gamino ha tenido, desde su adolescencia, un especial interés por el mundo de la fontanería. Después de dedicarse a ello de manera autodidacta en casa, esta mujer, de 45 años de edad, se está formando para convertirse en fontanera profesional

Interview

María de los Ángeles Vara Gamino ya conocía el mundo de la fontanería. Siendo adolescente, trabajó durante cuatro años en una tienda del sector, y aunque no se ha dedicado profesionalmente a este oficio, el paso del tiempo no le ha permitido olvidarse de un sector que le apasiona. Después de cuidar de sus hijos y hacer algún que otro trabajo a pequeña escala en casa, María de los Ángeles se ha lanzado, a sus 45 años de edad, a formarse, y se ha inscrito en el curso “Operaciones de fontanería y Calefacción-Climatización Doméstica”, en el Centro de Formación de la Fundación Laboral en Toledo. Ahora se encuentra inmersa en sus prácticas, con las que descubre los secretos de un oficio al que le gustaría estar unida laboralmente en un futuro.

PREGUNTA.- ¿Cómo conociste el curso de la Fundación Laboral?

RESPUESTA.- Lo conocí porque siempre he tenido interés en formarme en fontanería. Estoy en el paro y quería un curso gratuito para formarme en ello. Mientras estaba haciendo otro curso en Cruz Roja, me informaron de cómo podría inscribirme en este, así que estuve pendiente de que abrieran las inscripciones, y el día que salieron, me inscribí. Éste era el curso que realmente me interesaba.

P.- ¿Por qué estabas interesada en este curso en concreto?

R.- Ya estaba interesada desde hace tiempo. Con 16 años estuve haciendo una suplencia durante casi cuatro años en una tienda de  fontanería y ya estaba un poco metida en el sector, aunque fuera en el campo del comercio. No sé si fue por eso, pero la fontanería siempre me ha gustado y desde hace tiempo he estado pendiente de que saliera este curso.

P.- ¿Desde que acabaste tu suplencia en la tienda fontanería te has dedicado a algo relacionado con el sector?

R.- He hecho lo que he podido, pero trabajar como fontanera, no. Sí es verdad que siempre me ha gustado y todo lo que he podido hacer en casa, lo he hecho. Aunque ha habido veces que he cometido errores, también he tenido aciertos. Tampoco he hecho grandes cosas, porque no he tenido mucha idea.

P.- ¿No has tenido formación previa en materia de fontanería?

R.- No. Soy una persona bastante atrevida, tanto para bien como para mal. En casa he intentado pocas cosas, pero de manera autodidacta, sin estudiar para ello. Mi marido, que es un “manitas”, también ha sido un buen maestro para mí y yo le he ayudado en lo que he podido porque me gusta.

P.- ¿Cómo fue tu primer día en el curso?

R.- Bueno. Es verdad que iba un poco expectante porque no sabía cómo iba a ser acogida en un curso "de hombres". Pensé que no habría mujeres porque éste es un mundo muy masculino. Fue una grata sorpresa ver que había otra mujer en el curso, vi que no era la única. Pero la alegría me duró poco, porque a ella le interesaba más el aire acondicionado que la fontanería y dejó el curso.

P.- ¿Y cómo fue el primer contacto con tus compañeros?

Todo el mundo me preguntaba: “¿Por qué haces un curso de fontanería?”. Yo les contestaba que porque me gustaba. Yo creo que para hacer un curso de este tipo te tiene que gustar, no es para pasar el rato. Tampoco me ofende que me lo pregunten, pero yo no le he preguntado a ningún compañero lo mismo. Se supone que haces el curso porque quieres dedicarte a ello o tener una salida profesional, como era mi caso. La verdad es que he tenido un curso con 14 compañeros genial. No me puedo quejar, me lo han puesto muy fácil. Yo creo que al principio pensaban que tenían que tener cuidado con lo que decían, pero no creo que al haber una mujer en el grupo se haya que tener cuidado. Yo soy primero persona, luego compañera y luego mujer.

P.- ¿Qué recuerdo guardas de tu paso por el curso? ¿Era lo que te esperabas?

R.- El curso era lo que esperaba. Ha sido muy intensivo todo y hemos visto todo muy rápido. Luego es verdad que vas a las prácticas y ves el mundo real. Creo que las prácticas van a ser muy importantes para poder estar iniciado en este mundo. La experiencia me ha gustado. Estoy contenta y satisfecha de haber hecho el curso, de haberlo terminado bien. Antes no quería estudiar y ahora me lo he tomado como una meta. No solo para conseguirlo, sino porque quiero dedicarme a ello y con la satisfacción de que he aprovechado el curso y lo he hecho como quería.

P.- Acabas de comenzar tus prácticas, ¿cómo está siendo la experiencia?

R.- Muy bien. Esto es la vida real. Estoy haciendo prácticas en un taller, pero no es lo mismo que las prácticas que hacíamos en el Centro de la Fundación Laboral. La vida real al final no tiene nada que ver con el taller. Allí aprendes cómo tienes que hacerlo, luego lo tienes que hacer. Y eso lo aprendes con la experiencia de los años, no lo aprendes por muchos años que dure el curso. La vida es hacer las cosas como buenamente puedas. Puedes encontrarte una avería con mil circunstancias y hay que solucionarla de mil maneras, y eso no se aprende en ningún curso, por muy largo que sea. Yo creo que las prácticas nos van a servir de muchísimo.

P.- Cuando termines tus prácticas, ¿te gustaría seguir trabajando en este oficio?

R.- Sí, me gustaría trabajar en algo relacionado con la fontanería y hacerme una profesional. Yo lo voy a intentar. Siempre hay tiempo para que las circunstancias te digan “hasta aquí” y tengas que tirar por otro lado. Pero si no pudiera dedicarme a esto, con este certificado de profesionalidad, siempre me quedará volver al comercio en este sector, y ahora más formada que nunca. A mí me gustaría solucionar las averías, pero si no pudiese, por lo menos hacer el suministro para que las averías se arreglen. Hay que amoldarse a los tiempos, no hay otra. Yo esto lo he hecho también por tener una opción más. Ahora tienes que ser profesional en algo para trabajar. Esto me gusta y creo que, por ahora, tiene futuro.

P.- ¿Hay más mujeres en la empresa en la que estás realizando las prácticas?

R.- Soy la única fontanera. Creo que hay una mujer pintora, pero no sé si está de prácticas o trabajando. Hay muy pocas mujeres. Es extraño ver una mujer en el sector, incluso entre nosotras, pero también es una reacción normal. Ver a una mujer electricista no es normal en el día a día, porque no las hay. Lo podemos ser como cualquier hombre, pero no es lo habitual.

P.- ¿Te has encontrado con gente joven en el curso o durante tus prácticas?

R.- Sí, en el taller había algún joven, pero éramos, sobre todo, personas adultas. Una de las participantes tenía 16 años y duró tres días… Yo creo que la fontanería tiene que ser algo que te encuentres por casualidad. Es un trabajo que da un poco de miedo, con mucha responsabilidad. Pienso que es un mundo que tienes que conocer un poco para poderte iniciar, que te llame… Veo este oficio un poco “hereditario”, que pasa de padres a hijos, o a través de algún conocido. Por eso yo creo que hay más gente mayor que joven en el sector.

P.- ¿Crees que podrías haberte lanzado antes a formarte en el sector?

R.- Sí, pero mis circunstancias han sido diferentes. Yo vivo en un pueblo, con transporte limitado, y durante mucho tiempo he tenido que cuidar de mis hijos. Ahora son mayores, independientes y puedo dedicar tiempo a formarme y poder trabajar en ello. No me he formado antes porque no he podido. Ahora que tengo más tiempo, quiero formarme para poder ir al trabajo y decir lo que soy. Antes no podía definirme con ningún oficio, porque no lo tenía. ¿Por qué no me doy ahora esa oportunidad de intentar formarme para poder hacer algo que yo quiero? ¿Darme esa oportunidad que en otro momento de mi vida no tuve?

P.- ¿Cómo crees que va a evolucionar el sector en los próximos años?

R.- Yo creo que la fontanería es un oficio que no se debería perder porque es muy importante, pero pienso que, a la larga, cualquiera podrá hacer una instalación. Por un lado tienes internet y tutoriales que te enseñan todo, y por otro, los materiales que te venden ahora son de encajar y tirar, así que no necesitas herramientas ni nada. Todo esto se irá perdiendo.

P.- ¿Crees que la fontanería es un oficio en peligro de extinción?

R.- La fontanería no puede desaparecer. En todos los sectores se está avanzando a pasos agigantados y es verdad que a no ser que se trate de averías relacionadas con piezas de cobre o de hierro, tienes mucha facilidad para hacer una instalación con poca idea que tengas. También es verdad que todavía quedan averías relacionadas con instalaciones antiguas o averías donde tienes que levantar el suelo en las que tienes que llamar a un fontanero. Pero ya el fontanero es la segunda opción, tú eres la primera opción y lo intentas hacer por ti mismo.

P.- ¿Qué le dirías a una chica que se plantea meterse en el sector de la construcción?

R.- Yo le diría que en la vida hay que hacer lo que a uno le gusta. Da igual que seas hombre o mujer; hay que ir a por lo que uno quiere. Siempre habrá alguien que critique lo que hagas. Yo creo que es sencillo: si te gusta, ¿por qué no lo vas a hacer? La primera barrera te la pones tú. Es verdad que los oficios son todavía un mundo de hombres, pero hay que tirar para adelante, siempre habrá tiempo para decir que no.

P.- ¿Pensaste en renunciar durante el curso?

R.- Durante el curso, el profesor me dijo que pensaba que iba a abandonar, que esto me iba a poder. Y yo al principio también lo pensé al ver tanto hombre. Pero yo tenía que poder como la que más. Yo tampoco soy de las que me rindo. Todos podemos hacer el mismo trabajo, y si no, nos podemos ayudar los unos a los otros. Yo le digo a esa chica que se quiere lanzar que no se tiene que poner barreras. Ya habrá quien nos las ponga, y entonces ya las tiraremos. Que no sea por no intentarlo.

 

* A través de estas entrevistas, la Fundación Laboral está intentando dar más visibilidad a las mujeres del sector de la construcción. Si eres una de ellas y quieres dar a conocer tu experiencia en el sector, ¡ESCRÍBENOS! A prensa@fundacionlaboral.org. ¡Estamos deseando conocerte y dar a conocer tu historia en el sector!

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